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Consejos Arcoíris: ¿cómo se forman y cómo fotografiarlos?

Tras las tormentas llega la calma, que nos trae espectaculares atardeceres e infinidad de arcoíris

VÍDEO: ¿CÓMO SE FORMAN LOS ARCOÍRIS?

Las tormentas que estos días han afectado a gran parte de la Península Ibérica y Baleares nos han dejado fotos espectaculares de las nubes de tormenta, rayos, ríos de lluvia… y arcoíris. Tras la tormenta llega la calma, y ello nos trae espectaculares atardeceres e infinidad de arcoíris.

Pero… ¿cómo se forman los arcoíris?

Los arcoíris constituyen uno de los fenómenos ópticos atmosféricos más populares y hermosos. Aunque no ocurren tan a menudo como parece, existen lugares donde las condiciones atmosféricas o locales (en zonas de cataratas, por ejemplo) hacen frecuente su aparición.

El arcoíris se muestra en la zona del cielo contraria a la que se encuentra el Sol. De hecho el arcoíris es parte de un círculo cuyo centro es el punto antisolar o lugar diametralmente opuesto al Sol.

Fotografía de septiembre

Para que se produzca este fenómeno es necesario que el Sol brille y se sitúe cerca del horizonte. Asimismo debe llover en la zona opuesta del cielo (a veces puede ser suficiente con las gotitas de agua de la niebla) y el observador estar situado entre el Sol y la lluvia.

Cuanto más bajo se encuentre el Sol, se verá una mayor fracción del arco hasta realizar un semicírculo. Pero si estuviéramos en el aire (en un avión o en un globo) veríamos el círculo completo.

A pesar de parecer estar situado a una determinada distancia, el arcoíris no es más que una proyección de la luz solar sobre las gotas de lluvia que la reflejan y dispersan en sus colores constitutivos. El observador se sitúa en el vértice del cono de proyección, de manera que cada uno ve su arcoíris personal, aunque el tamaño angular de los arcos sea el mismo.

Para originarse un arcoíris secundario son necesarias dos reflexiones y dos refracciones en las gotas de agua. En cada reflexión experimenta una notable pérdida de luz, lo que explica por qué el arco secundario es mucho más tenue que el primario. En condiciones de laboratorio se han llegado a reproducir hasta quince arcoíris superpuestos. Son estas tan solo algunas de las muchas curiosidades sobre el arcoíris.

Consejos para fotografiarlo

  • El uso de polarizador potenciará sus colores. Debemos experimentar rotando el filtro polarizador para ver los posibles resultados con respecto a contraste, reflejos, saturación, etc.
  • Sobre fondos oscuros o despejados destacarán más. Las nubes oscuras de lluvia y picos de montañas también pueden ayudar.
  • Todo lo que ubiquemos en el interior del arcoíris cobrará de forma inmediata mayor peso visual.
  • Plantéate su retrato como cualquier proyecto paisajístico, busca ángulos y puntos de vista interesantes que puedan quedar resaltados por este fenómeno.
  • En cuanto a la apertura, dependerá de las circunstancias, pero si es un paisaje amplio, lo ideal es una apertura pequeña, que nos permitirá mayor profundidad de campo y aumentar la nitidez.
  • Intenta incluir el reflejo del arcoíris en lagos, ríos o mares y así completar un círculo.
  • No es imprescindible retratarlos por completo, prueba a realizar abstracciones mediante zoom.
  • Usa un trípode o apoya la cámara en un lugar seguro. Se hace necesario si vamos a usar una apertura pequeña, porque además el arcoíris suele darse en condiciones de luz escasas, lo que nos obligará a disparar con la cámara bien apoyada para que no salga movida la captura, al disparar con velocidades de obturación lentas.
  • Presta atención a cascadas y fuentes, allí también aparecen.