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Cambio Climático Antártida experimenta su primera ola de calor

Entre enero y febrero se han medido las temperaturas más elevadas del registro

Un equipo de científicos australianos ha medido la primera ola de calor que aparece en todo el registro térmico de Antártida. Concretamente se ha observado en la base científica Casey, lugar donde los australianos llevan a cabo investigaciones relacionadas con el clima del continente austral. De acuerdo con su estudio, la ola de calor se registró entre el 23 y 26 de enero, en pleno verano, en la región norte de la península Bailey, ubicada en el este de Antártida.

Durante esos tres días las temperaturas mínimas sobrepasaron los 0oC y las máximas estuvieron por encima de los 7.5oC, con un valor récord de temperatura de 9.2oC. Para que ese episodio se considere ola de calor, ambas, la temperatura máxima y mínima tienen que ser extremas durante al menos 3 días consecutivos. 

Las altas temperaturas registradas en toda Antártida durante el verano de 2019/2020, provocaron la fusión del hielo y la exposición de nuevas áreas libres de hielo. (a) Anomalía media mensual del aire para noviembre de 2019 a febrero de 2020. La climatología abarca desde 1979 hasta el año anterior. (b) Mapa de la Antártida, y recuadro de la región de la península, que muestra las ubicaciones mencionadas en el texto. (c) Imágenes de Eagle Island que muestran un derretimiento extenso asociado con el calentamiento de la superficie entre el 4 y el 13 de febrero de 2020. Fuente: Robinson et. al.

Las temperaturas por encima de los 0oC aceleran el deshielo de manera importante, y Antártida ya esta sufriendo de forma contundente los efectos de un aumento térmico relacionado con la amplificación del efecto invernadero por los gases contaminantes que emitimos los humanos. La ola de calor registrada en enero, vino acompañada de unos días de tiempo más cálido a la vez que también muy húmedo. Una combinación de elementos meteorológicos que hizo que el intenso deshielo provocara la crecida de muchos ríos y lagos. 

Imagen ampliada del deshielo registrado en Eagle Island entre el 4 y 13 de febrero.
Fuente: NASA

Unos días más tarde, en febrero, las temperaturas más cálidas se registraban esta vez en la península Antártica, en el extremo norte del continente. El 6 de febrero la base de investigación Argentina Esperanza alcanzaba los 18.4oC, 1oC por encima del anterior récord. Tres días más tarde, la base Brasileña Marambio, ubicada en la isla de Seymour, medía una temperatura máxima de 20.75oC, la más alta del registro en Antártida.

¿Porqué una ola de calor en el lugar más frío del mundo?

 Hasta ahora el calentamiento relacionado con el cambio climático antropogénico, había sido menor en el este de Antártida que en otras regiones del continente, como el oeste. Esto en parte está relacionado con la presencia del conocido agujero en al capa de ozono que experimenta cada primavera Antártida desde finales de los años 70. 

Durante todos esos años, el agujero ha favorecido una circulación atmosférica en los océanos del sur, que fortalece la corriente en chorro y la mantiene más cerca del continente. Eso ayuda a cercar el aire frío, evitando que se desparrame hacia el norte lejos de su centro. Sin embargo, en 2019, un calentamiento intenso de la estratosfera sobre Antártida, ha reducido el agujero de la capa de ozono, que a su vez a influido sobre la circulación de la atmósfera en toda región. Técnicamente, ha hecho que el llamado Modo Anular del Sur entre en una fase negativa, lo cual favorece que el aire frío, se escape del continente hacia otras regiones del norte, aumentando las temperaturas.

La mejora de la capa de ozono durante el 2019 ha cambiado la circulación atmosférica ayudando a subir las temperaturas

Otro factor a tener en cuenta este pasado 2019 ha sido el modo positivo de lo que se conoce como el dipolo del océano Índico. Durante es modo positivo se registra un calentamiento de las aguas occidentales del Índico, fenómeno que también contribuye a cambiar la circulación y temperatura de la estratosfera sobre Antártida y a la vez amplifica la situación de calor y sequía en Australia. 

Las zonas de Antártida que mayor deshielo están experimentando. Fuente: NASA

Aunque estas temperaturas más elevadas de lo normal en Antártida pueden haber favorecido la vida de plantas y algunos microorganismos e invertebrados en diferentes zonas del continente, lo más probable es que hayan hallan causado estrés térmico a un buen número de especies de la región. Tampoco ayuda el acelerado deshielo registrado, inundando amplias zonas y a la vez amplificando el grave problema global que vive el planeta con el aumento del nivel del mar.