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Actualidad Aire acondicionado y contaminación: ¿Cómo está aumentando?

La subida de las temperaturas aumenta el uso de la climatización, dispara el consumo eléctrico y con ello los niveles de contaminación.

El cambio climático y la subida de las temperaturas de las últimas décadas también ha provocado un uso creciente del aire acondicionado en edificios y viviendas. Un aumento que podría agravar la contaminación y empeorar la calidad del aire tal y como asegura un reciente estudio norteamericano realizado en la Universidad de Wisconsin-Madison, en EE.UU.

aire acondicionado y contaminacion

Este trabajo, publicado en la revista PLOS Medicine, estima que los altos niveles de contaminación producidos por la energía necesaria para abastecer este aumento de la climatización provocarán mil fallecimientos al año solo en la costa este de EE.UU.

“El clima actual es más cálido que hace 50 años y calculamos que cada verano habrá 654 muertes más por exposición al contaminante de partículas finas (PM2.5) y 315 muertes por exposición al ozono (O3) con un coste de nueve mil millones de dólares”, detalla a Eltiempo.es David Abel, autor principal de la investigación y científico del Centro de Sostenibilidad y Medio Ambiente Global de la Universidad de Wisconsin-Madison.

Las centrales eléctricas emitirán un 18,5% más de CO2 por el aire acondicionado

Los expertos señalan que la subida de las temperaturas obligará a utilizar en mayor medida el aire acondicionado y que, mientras esa electricidad dependa de los combustibles fósiles, se liberarán componentes nocivos y contaminantes en la atmósfera. “Los edificios usarán 28.6% más de electricidad por hora en promedio y eso significa liberar más CO2 en el aire, lo que genera más cambio climático y más necesidad de aire acondicionado. Este es un ciclo vicioso”, detalla Abel.

Aumento de consumo eléctrico por aire acondicionado

Según los cálculos realizados por los investigadores, se estima que las centrales eléctricas emitirán un 18,5% más de CO2 en promedio únicamente por el crecimiento de la utilización del aire acondicionado.

Entre las posibles soluciones, los expertos son conscientes de la dificultad de reducir el uso de la climatización debido al cambio climático pero plantean varias opciones. “La respuesta es invertir en energía limpia y eficiencia energética. Si la electricidad para alimentar nuestros acondicionadores de aire proviniera de fuentes limpias como la solar, eólica o incluso nuclear, no habría emisiones dañinas”, destaca el autor principal del estudio.

“Mientras sigamos dependiendo de los combustibles fósiles, al encender nuestros acondicionadores de aire cambiaremos un problema, como es la exposición al calor, por otro como es la contaminación del aire”, advierte Abel.

Contaminación por ozono y partículas finas

Esta polución supondrá un grave problema de salud pública especialmente por los aumentos de niveles de ozono y partículas finas en el aire generados por la quema de combustibles para generar electricidad.

“Los edificios usarán 28.6% más de electricidad por hora en promedio y eso significa liberar más CO2″

“Si seguimos dependiendo de algunas centrales eléctricas de carbón para obtener electricidad, cada vez que encendamos el aire acondicionado, lo que haremos es ensuciar el aire, causando más enfermedades e incluso muertes“, alega Jonathan Patz, otro de los autores del trabajo.

“El consumo y producción de energía ya es algo que podemos controlar que ayudará tanto al cambio climático como a la contaminación del aire en el futuro. Si no cambiamos nada, ambos van a empeorar”, vaticina Abel de cara a los problemas del futuro.

VÍDEO: CONSEJOS PARA MEJORAR LA CALIDAD DEL AIRE

  • Arquitectónicamente es posible evitar el uso del aire acondicionado. En España hay más de 14 millones de viviendas que carecen de aislamiento térmico. Los mejores materiales aislantes del calor son la celulosa, la fibra de madera y el corcho expandido negro. Este último es el único que carece de productos químicos en su composición, es 100% natural. A igual espesor son 3 veces más efectivos que la lana de roca o la fibra de vidrio para aislar del calor. Rellenando las cámaras de aire de los muros exteriores y el falso techo o la cubierta (según proceda) podemos reducir la temperatura interior entre 5 y 10°C. El consumo de energía se reduce alrededor de un 40% en una rehabilitación y puede llegar a más de un 70% si es una vivienda de nueva construcción. Cada vez va a ser más trascendente conocer y valorar la eficiencia energética de un edificio a la hora de comprar o alquilar una vivienda. Las viviendas con calificación energética A consiguen revalorar su valor en un 20%. Igual que sabemos que energía consume un electrodoméstico, sabremos cuánto nos costará mantener climatizada una vivienda al mes.

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