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Consejos 5 errores comunes al comprar gafas de sol

Con el adelanto del verano que estos días nos acompaña, comprar unas gafas de sol será un acierto. Eso si sabes cuáles son las que más te convienen. A la hora de comprarlas hay que tener en cuenta una serie de factores y para eso hemos pedido consejo a los profesionales.

Desde Medical Óptica Audición, expertos en salud visual y auditiva desde hace más de 50 años, nos recomiendan comprar unas gafas de sol adaptadas a nuestra edad, al fin que les vayamos a dar, y con el color de cristal que más nos conviene.

No todas las gafas de sol son iguales

Del mismo modo que cada persona tiene un estilo de vida diferente, las gafas de sol deben adaptarse a distintas necesidades de protección ocular. Estos tres puntos son imprescindibles a la hora de adquirir una gafa de sol:

  1. Deben estar homologadas por la UE
  2. Deben de proteger del 100% de la radiación ultravioleta
  3. La montura debe ajustarse bien a nuestro rostro

Llevar unas gafas de sol oscuras que no absorban la radiación UV pueden ser incluso peor que no llevarlas, pues al reducir la iluminación y dilatarse por ello más la pupila, la entrada al ojo de radiación nociva puede ser más alta que sin ellas.

Por eso resulta imprescindible el asesoramiento de un profesional de la salud ocular que nos ayudará a escoger el tipo de gafas de sol más adecuado en función de nuestras actividades cotidianas y aficiones.

No dar importancia al color del cristal

El óptico-optometrista indicará el color de las lentes en función de las necesidades de cada usuario:

  • El verde permite una percepción de colores con muy pocas alteraciones. Reduce la luz visible sin interferir en la claridad de la visión. Es recomendable para deportes náuticos e hipermetropía.
  • El marrón filtra las radiaciones azules y aumenta el contraste y la profundidad de campo. Este color es el indicado para los deportes al aire libre y las personas miopes.
  • El gris transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales, por lo que es una buena elección para la conducción.
  • El amarillo no es recomendable para conducir en días soleados, ya que puede provocar errores en la percepción de las luces de los semáforos. Sin embargo, mejora el contrate en días nubosos, brumosos y con niebla.
  • El naranja es el color más adecuado en condiciones de baja luminosidad, como la conducción nocturna o con niebla, ya que aumenta los niveles de contraste, pero no es apto para el uso solar.

No tener en cuenta los filtros específicos

Existen filtros específicos para situaciones especiales que requieren un estudio más completo de la vista y de cómo interfiere la luz.

En concreto, estos son los tres más importantes y que se aplican en las situaciones comunes:

  • Filtro fotocromático. Responde a la intensidad de la luz y elimina la radiación ultravioleta cambiando su intensidad de clara a oscura. Por ello, está especialmente recomendado para personas con un iris claro y para conducir.
  • Filtro espejado. Ofrece una protección máxima frente a los rayos UVA. Está especialmente recomendado para personas que practiquen el esquí o la escalada. Su principal inconveniente es que se raya con facilidad.
  • Filtro polarizado. Su ventaja más destacable es que minimiza los deslumbramientos al proyectar hacia fuera los destellos más potentes. Los expertos lo recomiendan a aficionados a deportes como la pesca y otros deportes acuáticos y para las personas que se exponen a superficies reflectantes.

No cualquier gafa de sol vale para conducir

  • Las gafas de sol más recomendables para la conducción son las que tienen un filtro solar de categoría inferior a 4.
  • El color preferible para los cristales es el gris, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales.
  • El cristal polarizado evita los reflejos más molestos del sol.
  • Los conductores de motocicletas o ciclomotores deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos, con el riesgo que eso conlleva.
  • No se deben utilizar gafas de sol para conducir por la noche, salvo las de categoría 0.
  • Si usas gafas graduadas, no olvides graduar tus gafas de sol, sobre todo para conducir.

VER TAMBIÉN: Consejos para conducir al amanecer y atardecer

La edad sí importa

Élia Gândara, responsabe técnico optométrico de Medical Óptica Audición, nos da unas recomendaciones en gafas de sol por edades:

Infantiles y cadetes: deben utilizar gafas de sol no solamente en verano, sino también en primavera y en otoño. La inclinación del sol, y como consecuencia sus reflejos, pueden ser en esas épocas más dañinos que en verano ya que el sol está más vertical. Además es recomendable que las gafas de sol sean bastante cerradas para evitar incidencia de la luz lateralmente.

Adultos de más de 55 años: al tener un grado de opacificación del cristalino (principio de cataratas), parte de la radiación UV es absorbida o filtrada por el amarilleamiento del mismo y esta no llega tan intensamente a la retina, situación que se va magnificando con el tiempo. La luz visible por el contrario, sufre distorsiones, reflejos, deslumbramientos y baja la sensibilidad al contraste.

Operados de cataratas: con o sin lente intra-ocular, deben de hacer especial hincapié en la protección tras la cirugía, ya que al recuperar la estimulación lumínica de golpe en la retina puede favorecer o desencadenar una degeneración macular asociada a la edad por estrés.

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