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Cambio Climático 2020, el año de los incendios de récord

Los incendios se han intensificado en las zonas más propensas a sufrirlo, pero, según estima Copernicus, la emisión de contaminantes causada por los incendios ha disminuido durante el 2020

VÍDEO: ACTIVIDAD DE LOS INCENDIOS A ESCALA GLOBAL.

Fuente: Copernicus, ECMWF.

El oeste de Estados Unidos o el Círculo Polar Ártico han sufrido este año incendios sin precedentes. Aun así, como confirma el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), a nivel global el 2020 ha sido uno de los años con menor número de incendios activos. De este modo se mantiene la tendencia en la disminución de la emisiones debidas a los incendios que se venía observando desde 2003.

Los científicos de la CAMS monitorizan a diario la actividad de los incendios forestales. Los sensores satelitales les permiten observar en tiempo real la ubicación e intensidad de los incendios y en base a estos datos estiman la cantidad de sustancias contaminantes que estos incendios emiten a la atmósfera. Calculan que desde el 1 de enero y hasta el 7 de diciembre se han emitido hasta 1.690 megatoneladas de dióxido carbono, una cifra inferior a las 1.870 megatoneladas emitidas en 2019.

En los últimos 17 años se ha observado una tendencia a la baja de las emisiones generadas por los incendios.

Aunque las emisiones globales han disminuido, varias regiones del planeta se han visto afectadas por incendios de gran intensidad. Como señala Mark Parrington, científico y experto en incendios, a pesar del descenso de la emisiones asociadas a los incendios, los incendios registrados en las regiones más afectadas han sido de récord.

Las emisiones estimadas según el Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS) del CAMS entre 2003 y 2020 (del 1 de enero al 7 de diciembre) muestran una tendencia generalizada de disminución de las emisiones. Fuente: Copernicus Atmosphere Monitoring Service, ECMWF.

El humo de la costa oeste de Estados Unidos

El oeste de Estados Unidos, desde California hasta Montana, ha sido una de las zonas más perjudicadas por los incendios. Las altas temperaturas de agosto y septiembre, junto con la sequía que sufre la región, han avivado la fiereza de los incendios, hasta casi cien veces más intensos que lo usual.

Como consecuencia, las sustancias contaminantes que se liberan en estos incendios se desplazaron miles de kilómetros, afectando a la calidad del aire que respiran millones de personas. Los penachos de humo llegaron a cruzar el Atlántico y a alcanzar Europa.

Incendios zombis en el ártico

El Círculo Polar Ártico y el noreste de Siberia han sufrido un año particularmente caluroso. Tras una primavera especialmente cálida en mayo se empezaron a detectar los primeros incendios. La intensa actividad continuó durante el verano y el periodo desde junio a octubre fue el más activo en incendios desde 2003, cuando comenzaron los registros.

También se registraron multitud de incendios zombis en regiones que ya ardieron en 2019. Estos incendios se conocen como zombis porque se reavivan en primavera  tras haber ardido bajo tierra durante el invierno. En total se estima que en la región se emitieron hasta 244 megatoneladas solo entre enero y agosto, mientras que en todo el año 2019 se emitieron 181 megatoneladas en total.

¿Cómo ha sido el año en España?

En España también se observa un disminución en el número de siniestros y las hectáreas quemadas. Desde enero a noviembre se han producido 7.685 siniestros, hasta 3.000 menos que en el mismo periodo del 2019, con 10.755, y lejos de la media de los últimos diez años, de 11.328. Las hectáreas de superficie forestal afectada también han disminuido hasta 65.508 ha. En el promedio desde 2010 al 2019 se vieron afectadas más de 90.000 hectáreas.

Sin embargo, este año y hasta noviembre se han llegado a registrar 18 grandes incendios, cuatro más que en el 2019 y hasta 15 más que en el 2018. Aun así, quedan lejos de los 56 grandes incendios del 2017, el peor año hasta la fecha.

Evolución del número de incendios superiores a 1 hectárea y los grandes incendios de más de 500 hectáreas. Fuente: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.